Aquí trabajo...

Aquí trabajo...
En el 2000 solo había cacerolas con comida caliente para cubrir " El hambre más urgente". Hoy logramos ser todo esto. Con responsabilidad, respeto y voluntad se puede!. Doy Fe!

16 de mayo de 2012

Olorcitos que añoro...

Es increible, pero mi memoria no recuerda ningún olor feo de mi infancia, solo vienen a mi memoria esos olorcitos que me dan ternura...

El ropero inmenso con muchos espejos de mi tía Natalia que en todos sus rincones y entre las sábanas tenía hermosas bolsitas blancas llenas con florcitas de lavanda...

El bizcochuelo tibio de mi abuela y sus polveras con pompones...

La colonia Atkinsons de mi abuelo...las caminatas que hacíamos juntos, los dos solitos, entre las glicinas en flor...

Las plumitas de Endiablé que tenía mi prima en la cartera...

La Old Spice que usaba mi primer noviecito...

El Vick Vaporup con el  que nos frotaban el pecho cuando estábamos en cama...

Hasta recuerdo con cariño el olor a acaroína que le echaban al agua para baldear el patio en verano para ahuyentar  las moscas...

¡Qué cosa! porque seguro que había de los otros olores, pero mi memoria los borró...mejor así!

6 comentarios:

gallega dijo...

AY!SI, GRACE AÑORO ESE OLOR A ACAROINA, MI MADRE LO USABA DE NIÑA EN FIN

Anónimo dijo...

Si, Grace...que lindo recordar esos olores que dan ternurita.

Las hojas de eucaliptus hirviendo en el invierno que mi mamá ponía sobre la estufa

El estofado de los domingos

Que lindos olores!

Saludos a todos
Titi

Anónimo dijo...

Yo si recuerdo feos olores, el del riachuelo cuando pasaba con el tren yendo a Constitución, me tapaba la nariz desde la estación anterior y me tapaba los ojos para no ver el puente porque me asustaba verlo tan negro.

Anónimo dijo...

YO ODIABA EL OLOR A COLIFLOR Y A REPOLLO, PERO ME VOLVÍA LOCO EL OLOR A CAFE RECIEN HECHO
MATI

Anónimo dijo...

Uf! coliflor, que feo!

No me gustaba el olor a incienso en la iglesia, me ahogaba y tampoco el olor ni el gusto de la pasta que me ponia el dentista.

Eleonora dijo...

Ay, Grace, casi me hacés llorar. Tanto de lo que decís siento que es mío y la colonia Atkinsons y la lavanda, infaltables en casa.
Y los viejos no iban al geriátrico, compartían la vida familiar aunque ya hablaran pavadas. Bueno, mejor la corto porque ya moqueo.