Aquí trabajo...

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En el 2000 solo había cacerolas con comida caliente para cubrir " El hambre más urgente". Hoy logramos ser todo esto. Con responsabilidad, respeto y voluntad se puede!. Doy Fe!

30 de abril de 2012

De eso no se habla!

 Mi abuela, mi mamina,  venía de una familia "bian" de la Capital, era hija de un médico bastante famoso y richachón que se dedicaba nada más y nada menos que a Venéreas, se pueden imaginar que en esos años "ese" era el negocio.

Pero... había que ser muy discreto, demasiado discreto!. Entonces,  mi bisabuelo Manuel atendía a partir de las ocho de la noche, los turnos eran espaciados (así no se cruzaban entre sí los pacientes) no era cuestión que algún político o gobernante  fuese descubierto, esas enfermedades eran una vegüenza, el secreto tenía que ser absoluto.

Era secreto de confesión y secreto de Estado.

Lo que no entendía mi abuela era el porqué todas las noches circulaban por su calle tantas carrozas hermosas,  imponentes, de esas negras, bien  brillantes y tiradas por muchos caballos. Nos contaba que al escuchar los cascos de los caballos sobre los adoquines, ya sabía que en su casa empezaba el barullo, adelante y atrás.

Al caer el sol, los niños estaban en la parte trasera de la casa, no podían espiar por las ventanas, ni salir a la calle, no se recibían visitas y otra cosa rara era que la profesora de piano venía a las ocho de la noche, después de cenar...

También le llamaba la atención que su papá estaba siempre estudiando en su escritorio y que recién  se ponía el guardapolvos blanco a la noche, nunca de día como los doctores comunes...

Con los años le contaron que se estudiaba música de noche...porque había que hacer ruido...por si algún paciente pegaba un grito de dolor...

(continuará)

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Grace, me gustan tus historias de vida.
Saludos

Elsa.

Anónimo dijo...

¿DE QUE AÑOS HABLAS,GRACE?

carlos dijo...

grace eres todo amor besos

Grace. dijo...

Gracias, Elsa!

Anon: Mi abuela se casó en 1910 a los 15 años, o sea que estaremos hablando de los primeros años del siglo.

Carlos, sos un amor!

Anónimo dijo...

Se comprende la discreción, sufrir alguna de esas enfermedades era muy vergonzoso ya que se contraían siendo promíscuos.

Muy buen artículo, Grace.

Mis saludos

TITI

Anónimo dijo...

Muy bueno lo que contás, seguí!

PATO08 dijo...

SEGUIIIII!!
NO SABRAS LOS NOMBRES NO ?..........

JAJAJA !! QUE INTRIGA!!!!!!!!!

Grace. dijo...

No pudeo nombrarlos, pero hay calles y avenidas con sus nombres.