Aquí trabajo...

Aquí trabajo...
En el 2000 solo había cacerolas con comida caliente para cubrir " El hambre más urgente". Hoy logramos ser todo esto. Con responsabilidad, respeto y voluntad se puede!. Doy Fe!

18 de agosto de 2011

Muñeca brava!

La que les habla, una señora seria y responsable que anda pregonando por todos lados su buen nombre y honor...tiene su lado oculto...

Zona sur, colegio de monjas, 32 niñitas en primer grado.

¿Qué se le pudo ocurrir a mi afiebrada cabecita?

Robar...si... robar... ¡Ojo! todavía recuerdo el placer que sentí al llevar el botín en mi valijita!

Robé 31 sacapuntas, o sea, no robé el mío. Me sentí una viva bárbara, llegué a mi casa, tomé la leche con pan con manteca y me fuí a mi dormitorio a jugar con los sacapuntas, los ponía en fila - algunos eran lindos de veras- jugaba a la librería, probaba sus filos, nadie me vió, nadie me retó...todo bien...

Al día siguiente, mi mamá me llevó al colegio cómo siempre, pero entró conmigo. Hasta llegar a la secretaría,  su trato no era el mejor, me llevaba demasiado rápido y su mano cada vez apretaba más mi brazo, pucha que dolía!

Pum pum ...adelaaaaante -dijo la bruja de la Hermana Lucía.

-Mi hija tiene que devolver algo-, dijo mi madre y ahí nomás soltó los 31 sacapuntas que yo veía hermosos y brillantes sobre ese estúpido y austero escritorio...

Todavía me duelen los sopapos y tirones de orejas que me dió mamá,  pero más me duele haber tenido tan poco tiempo esos sacapuntas...yo sólo quería jugar un poco...por las dudas, no dejen uno cerca mío...

Lo que se hereda no se roba, pobre Jimena !!

8 comentarios:

María Luz dijo...

Nenuchi, vos no serás el cerebro del asalto al Banco Río, verdad??
No, no fue asalto, fue robo... oia, como lo tuyo Grace que coincidencia!

Esperá que voy a contar cuántos sacapuntas tengo en casa...
ahora vengo.
Besitooo ;)

gallega dijo...

COSAS DE NIÑOS AJAJAJAJA

Grace. dijo...

Buenos días
Hay problemas con Blogger, yo vivo en Capital
Saludos
Eduardo

Anónimo dijo...

Mi padre que era un alto funcionario de una empresa trajo a casa unos lápices automáticos llamativos de todos los colores, obsequio de algún otro ejecutivo. Eran muy atractivos porque creo que estaban hechos de bakelita, aún no existía el plástico, no se había inventado. A la mañana siguiente, los llevé al colegio, yo era un pibito, y tontamente me pavoneé de los lápices, y me vió un maestro. Una escuela de varones. Y un maestro se los agarró. En los recreos me acuerdo que le pedía al maestro que me los diera de vuelta. Por suerte, una maestra escuchó, e intercedió por mi ante el maestro, y volví a casa con los lápices, zafando de una paliza segura.
No solo los chicos se tientan!!!!

Anónimo dijo...

Me olvidé de contar que los dichos lápices se podían enroscar uno en otro formando una lapicera de todos los colores muy larga.
Los lápices NO eran míos sino de mi padre. Los llevé a la escuela en la cartera, SIN permiso. ¡Qué lío se me hubiese armado! No por los lápices, que a mi padre probablemente no le importaran, sino por llevarlos de casa sin autorización.
En esa época lo que hacíamos mal NO quedaba sin castigo, por éso tendíamos a ocultar cosas que hacíamos para no ser pegados.

Grace. dijo...

Eduardo, publiqué tu mail ¿Ya se arregló blogger?
Acá me acaban de decir que ya anda bien y que todo solucionado.
Por ahora puedo entrar a casi todos. Se me complica en La ventana de Julia.
Cariños

Anónimo dijo...

Anda mas o menos
Gracias

Saludos
Eduardo

LILI dijo...

Traviesa nos resultó Grace, o cleptómana? x las dudas si venís a casa no te piero de vista ni un segundo ajajjajaj
debe ser una de las pocas cosas que no hice de chica, sí robarle un cigarrillo a mi papá (8 años) y esconderme para fumarlo, por suerte no me descubrieron!